miércoles, 23 de abril de 2014

Visita al colegio José Ortiz Echagüe

 
¡Hola a todos!
 
El 8 de abril tuve el placer (y os garantizo que esto no es en absoluto un modo de hablar) de visitar el colegio José Ortiz Echagüe en Getafe (Madrid) para presentar mi novela "El misterio de la fórmula robada" (Algar editorial, colección calcetín número 92)

 
 
El día fue de lo más completito. Nada más y nada menos que cuatro clases, dos de quinto y dos de sexto de Primaria. Como podéis comprobar, el tercer ciclo al completo. Y yo, claro está, encantado de la vida.
 
La primera sesión fue con los de quinto. Después de conocer a los profes, que me recibieron con los brazos abiertos, conté a los niños cómo me convertí en escritor y las anécdotas acerca de "El misterio de la fórmula robada" que leyeron hacía poquito tiempo y, por suerte para mí, les gustó.

 
 
 
Y tanto fue así que, mirad lo bien preparaditos que tenían todos los ejemplares; nada menos que en una cajita forrada con la portada del libro. Vamos, mejor, imposible.



 
 
Después de la charla y una entrevista llena de preguntas muy agudas, pasamos al taller. Yo siempre he pensado que ir a hablar de un libro es un poco simple; hay que hacer algo con los chicos. Por eso, hicimos un taller de galletas. Como lo habéis oído. Ya que en el libro se roba la receta de una galleta (deliciosa, os lo digo yo), pedí a los chicos que se inventasen su propia galleta con los ingredientes que quisieran y luego me contasen una historia con ella. Las propuestas fueron de lo más variadas y divertidas: galletas para hacerse invisibles, para viajar en el tiempo, para ser guapo, de la suerte... Vamos, que me dieron toda una lección de lo que es tener imaginación y disfrutar con ello. Y, hablando de disfrutar, yo feliz.

 
 
Supervisando, pero en plan guay...


 
 

Trabajando, que es gerundio...
 

 
 
 Y, ya puestos que todas las clases tienen pizarras digitales y un programita muy chulo para dibujar directamente sobre ellas, me arranqué a hacer unos cuantos dibujitos basados en el libro. Ese que veis ahí es mi versión de Alberto, el criado tan serio y borde. Y el otro, el de la camisa rosa, yo.





 
Y, después de los quintos... ¡a por los sextos!
 
Ser escritor y visitar varias clases en un cole supone repetir la misma charla pero, nada, que yo no me quejo, que uno es un profesional (jejejejejeje) Los chicos estuvieron muy atentos a lo que les contaba y, de nuevo, me bombardearon a preguntas muy interesantes. ¡Pero que mucho! Eso sí, hay cosas que son intocables y una es el recreo (como debe ser) . Por eso, después de la charla y la entrevista, hicimos un descansito. vino el recreo. Un cafetito, charla con los profes y... ¡a continuar!



 
El taller que hice con ellos no pudo ser más divertido. ¿A que no sabes una cosa? "El misterio de la fórmula robada" es un libro de... ¡misterio! No te lo esperabas, ¿eeeehhhh? Pues lo más divertido de estas historias es jugar con los personajes para engañar al espectador a la hora de pensar en el culpable. Por eso, pedí a los chicos que me contasen la misma historia... cambiando personajes, objeto robado... lo que quisieran. Como siempre, las ideas fueron tan buenas que daban para un a saga: intercambiar la personalidad de los protas, cambiar la galleta por una copa de fútbol... Para quitarse el sombrero, ¿verdad?
 
Y, después, sesión de firmas. Decir que firmé mucho es quedarse muuuuy corto. Plasmé mi firma y el correspondiente dibujito en libros, cuadernos, hojas... y brazos. Como lo habéis leído. ¿No os lo creéis? Mirad, mirad...


 

 
 

Ya os lo dije: muchos brazos se
fueron firmados.

 
 
Pues eso fue todo. Pasé un día estupendo, me divertí mucho y estuve a mis anchas. Es lo que tiene que te reciban con los brazos abiertos. Por ello, gracias infinitas a los profes, al equipo directivo y, en general, a todos los miembros de el colegio José Ortiz Echagüe. Espero que nos veamos pronto.
 
¡Felices lecturas!

6 comentarios:

  1. ¡Menudo día! Vaya que si fue completo. La idea de realizar un taller además de hablar un poco del libro. Seguro que te lo pasaste genial y me figuro que habrás tomado buena nota de muchísimas ideas. Enhorabuena, y espero que tus libros sigan así. ¡Gran trabajo compañero!
    Saludos!!

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    1. Pues sí; me lo paso pipa con estas cosas (creo que se nota jejejejeje) y te aseguro que de eventos como estos no salen ideas para un libro, ¡sino para toda una saga! ¡Una galleta para ser guapo (con sudor de un guapo como ingrediente secreto, ahí queda eso) o robar la Copa de Europa! ¡Vamos, ni J. K Rowling!

      ¡Muchas gracias, compañera!

      Nos leemos...

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    2. Ya veo que tienes la mente en plan ebullición, te imagino con en el ordenador o en un cuaderno escribiendo tan rápido que echas humo, jejeje. Por lo que cuentas, todo esto promete.
      ¡Saludos!

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    3. ¡Pues sí, en ebullición constante jejejeje! Lo de echar humo te aseguro que, a veces, es del todo literal pero, oye, encantado de humear. Aquí sigo con nuevos proyectos y a la espera de otros que, espero, vean la luz pronto., Hasta entonces, nada, hay que seguir dándole a la cabeza, a la pluma y al teclado , como debe ser.
      ¡Muchas gracias y estamos en contacto. amiga!

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  2. ¡Hola, Israel!

    Estaba leyendo la entrada y me he puesto en tu lugar y tiene que ser una sensación más que espectacular. ¡Debes de estar muy orgulloso y con razón! ¿Tienes pensado visitar más colegios? Por lo que veo todos te han recibido con los brazos abiertos :) ¡Me alegro mucho, de verdad!

    ¡Nos leemos!

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    1. ¡Hola, Laura!

      Pues sí, es una sensación tremenda pensar que personas que no conoces eligen tu obra para que unos niños la lean. Y si, además, les gusta... ¡No veas! La verdad es que he tenido mucha suerte con el tema de los colegios. Esto no se planea; surge, me invitan y yo voy encantado. Espero que haya más ya que tanto Babid-Bú (antigua Edimáter) como Algar siempre están en contactos con coles, así que es cuestión de esperar mientras sigo trabajando en otros proyectos.

      ¡Muchas gracias por lo ánimos, amiga!
      ¡Nos leemos!

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