sábado, 5 de abril de 2014

Firmando ejemplares

 
¡Hola, holita!
 
Muy bien...
 
Como escritor puedo decirte que es una GOZADA ENORME trabajar meses y meses en un librito, poniendo, quitando, cambiando, corrigiendo... y que luego, ¡EUREKA!, te lo publiquen.
 
Para que te hagas una idea, imagina que te montas en el Halcón Milenario, luego te das un paseo entre las nubes con Superman (vale, con Lois también) y que, a continuación, Batman te lleva en el Batmóvil a tomar un helado. Pues bien, mezcla todo eso y entenderás que la sensación de ver tu libro publicado es parecida.
 
Pero, entre tú y yo, hay momentos en que esa emoción se hace más GRANDE. Añade a lo de antes que Los Vengadores te invitan a tomar unas deliciosas rebanadas de Nocilla en la mansión de Tony Stark y me entenderás.
 
Pues sí, me refiero a que, después de ver  que tu libro está en cualquier tienda o gran almacén, un niño se lo compra y te pide que le firmes un ejemplar. En ese momento te sientes en la cima, enorme... ¡como si el consejo Jedi te enseñase a usar la Fuerza y, de remate, te regalase un sable láser de tu color favorito (a mí me gusta el rojo pero es que es el color de los Sith. Jo...)!


Firmando ejemplares de
La máquina cambiante.


Haciendo lo mismo con
El misterio de la fórmula robada
 
 
Por eso, desde este humilde rinconcito, quiero dar las GRACIAS a todos los niños y niñas que me han dado una oportunidad y han decidido conocer mis libros. ¡Espero que os gusten! Y, por supuesto, a todos los papis y mamis (y tíos y tías y abuelos y abuelas y profes y...) que les han animado a leer mis historias y (¡espero!) disfrutar con ellas.
 
A todos,

¡MIL MILLONES DE GRACIAS!

Y, ni lo dudes, sigo trabajando en muuuuuuuuchos libros que espero compartir contigo.

¡Felices lecturas!




8 comentarios:

  1. ¡Mi más sincera enhorabuena!
    Un abrazo.

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  2. ¡Es estupendo! Seguro que en esos momentos estabas hinchado como un pavo todo orgulloso, con un brillo en los ojos fuera de lo normal y una sonrisa de oreja a oreja, jejeje. Además, siempre lo he dicho, los niños son los mayores y más sinceros críticos y si les gusta, es genial, pues es un público difícil.
    Sigue así, que ya se van viendo poco a poco los frutos de un gran trabajo.
    Un gran abrazo!

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    1. ¡Muchas gracias, amiga!

      La verdad es que es una sensación un poquito extraña pero, eso sí, muy, pero que muuuuuuuuy buena. Ahora la cuestión es seguir en la brecha.
      Mil millones de gracias por esos ánimos. Te aseguro que me hacen sentir tan bien como para despegar del suelo jejejeje.

      ¡Nos leemos!

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  3. ¡Muchísimas felicidades, Israel! No hay recompensa más bonita que la de ver que tu trabajo está gustando. Y si viene de los más peques todavía más :)

    ¡Nos leemos!

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    1. ¡Gracias, gracias y re-gracias!

      En momentos así todo el trabajo que lleva el proceso merece la pena y, por supuesto, dispuesto a repetirlo las veces que haga falta (¡faltaría más!) Que a los niños les guste es estupendo; que los mayores te animen ya no te digo jejejejejeje...
      De nuevo, gracias por esos ánimos. Es toooooodo un placer recibirlos, amiga.

      ¡Nos leemos!

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  4. ¡Hola, Israel!

    He nominado a "Galaxia de letras" y "Vigilando el cielo" a el Premio Dardos :)

    ¡Nos leemos!

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    1. ¡Vaya día de (buenas) sorpresas!

      ¿Qué puedo decir?
      Pues... ¡MIL MILLONES DE GRACIAS, AMIGA!
      Lo cierto es que ya lo recibí pero, como a nadie le amarga un dulce y yo soy un goloso de primera división, ¡lo acepto encantadísimo!

      ¡De nuevo, gracias y nos leemos!

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