domingo, 22 de febrero de 2015

Visita al colegio Tomé y Orgaz (Casarrubuelos)


¡Hola a todos!

Hoy os traigo la crónica de la genial visita que hice el pasado 19 de febrero al colegio Tomé y Orgaz de Casarrubuelos, en Madrid, para presentar mi libro "El misterio de la fórmula robada"




Fueron nada menos que cuatro clases, dos de quinto y dos de cuarto. Llegamos a eso de las nueve y poco y ya todo estaba preparado en una enorme (y lo de enorme os aseguro que no es en absoluto un modo de hablar) aula multiusos. Después de unos poquitos preparativos, la acción empezó con los dos quintos.

Como siempre, primero les hablé un poquito de mí (no hay que olvidar que, después de todo, hay que presentarse) y luego les comenté unas cuantas cositas curiosas acerca de "El misterio de la fórmula robada" Debo decir que se portaron de maravilla y estuvieron pero que muy atentos, algo que siempre es de agradecer y permite que uno esté relajado y a gusto.

A continuación, viene una de mis partes favoritas: la ronda de preguntas. Aquí debo decir que se lucieron a base de bien porque fueron preguntas muy planeadas y muy, pero que muy agudas. Y yo, por supuesto, encantado de la vida.

Luego le toca el turno al taller. Soy de os que piensan que, cuando invitan a un escritor a un cole hay que hablar, claro (de lo contrario, sería una situación un poco extraña, ¿verdad?) pero, también, hay que dejar que los chicos trabajen un poco. Por eso, les pedí que, ya que el libro trata de galletas, que ellos elaboraran una con una sola condición: dar rienda suelta a la imaginación. Y lo hicieron. ¡Ya lo creo que lo hicieron! La galleta para ser popular, para la tontez (¡¡¡!!!) o la galleta del arcoiris son solo algunos ejemplos que los chicos crearon. ¿No os lo creéis? Pues dad un vistazo a estas fotos.






Ahí; trabajando en grupo.



¿No os lo creíais?








Sí, habéis leído bien. Esta galleta lleva Betadine...
entre otras cosas. ¿Por cierto, dónde venden
extracto de tontez?





Como podéis comprobar, no solo basta con crear una galleta; también hay que inventar la historia de la misma. ¡Como debe ser!


¡La galleta de la risa!
¡Quiero varias cajas, que vienen
bien de vez en cuando!



¡Así me gusta!



Y, después de los quintos, vinieron los cuartos. El proceso, como podéis imaginar, fue el mismo: charlita de presentación, anécdotas variadas y preguntas a discreción. Aquí hubo un momento que me hizo mucha gracia. Y es que pregunté si alguien tenía algo que preguntar. ¡Imaginad un montón de manos levantadas agitando el papel donde tenían las preguntas apuntadas! Y yo, claro, más feliz que una perdiz.

Eso sí, como me gusta variar, el taller con ellos fue distinto: cambiamos papeles y los escritores fueron ellos. PERO (así, con mayúsculas) tenían que contarme la historia que leyeron en el libro cambiando lo que ellos quisieran. ¿El resultado? Vedlo por vosotros mismos. ¡Aquí hay para escribir toda una saga de libros!


¡UAU!



Suena bien, ¿eh?




¡Pobre ratón!













¡Genial!



¡Y, como dijo Súper Ratón, "Aún hay más"!




¡No me digáis que no os encanta este
tipo de letra!

Un grupo muy trabajador y original:
¡Lo organizaron por capítulos!

De verdad que, en estas clases, hay grandes escritores con una imaginación tan gran de como La Estrella de la Muerte (digo esto porque, como les dije, soy un gran fan y friki de La guerra de las galaxias. ¡Y muy orgulloso!)

Y, de remate, sesión de firmas. Decir que firmé mucho es quedarme muuuuuuuy corto: les firmé a ellos, a sus madres, padres, hermanos, hermanas, profes y hasta a algún tío y  tía. Ah, y yo mega-súper-chahi feliz. Eso sí, después de semejante maratón de firmas, me hubiera encantado tener una mano robótica, como la de Darth Vader.





Pues esto ha sido todo. Me lo pasé estupendamente y debo decir que fue un auténtico HONOR y un PLACER estar en el colegio Tomé y Orgaz compartiendo "El misterio de la fórmula robada" Varios millones de gracias a los profes por acordarse de mí y de mi libro y por su estupenda acogida; a los chicos por ser grandes lectores, por portarse tan bien y por hacerme sentir tan orgulloso de mis calcetines de Batman; a Marta por el paseo en coche, la charla, el café y la estupenda compañía. A todos, por estar ahí.

¡HASTA SIEMPRE!

Felices  lecturas.






4 comentarios:

  1. laura la hermana de cesar24 de febrero de 2015, 18:56

    Muchas gracias por acordarte de mi libro "el misterio de la joya robada" Israel de verdad me encanto que vinieras y encima nos firmaste ,fue alucinante.
    A y es el mejor libro que me e leido porque una vez que empiezas no quieres dejarlo .Adios y muchas gracias

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  2. laura la hermana de cesar24 de febrero de 2015, 19:01

    Hola Israel espero que te ayas acordado de mi libo el misterio de la joya robada. A y me encanto tu libro fue alucinante a y porsi no fuera poco nos firmaste y te pudimos hacer pregentas molo mucho adios

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    1. ¡Hola, Laura! ¡Por supuesto que me acuerdo de "El misterio de la joya robada"! Eso es lo que yo llamo un buen título!
      Gracias por tus palabras; te aseguro que eso me anima a escribir mucho más.

      ¡Un abrazo!

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