¡NUEVO LIBRO A LA VENTA! CARTAS PARA TIBY Publicado por Alexia editorial ¡CÓMPRALO YA!

jueves, 13 de agosto de 2026

¿Y cuándo publicas otro libro? (Una pregunta aparentemente inocente que puede provocar auténticos escalofríos en un escritor)

 




Oye, ¿y cuándo publicas otro libro?


Así, del mismo modo que te pueden preguntar si has comprado el pan, si te vas de vacaciones en verano o si has visto la peli de moda en el cine.

Bueno. Pues esa  preguntita, que cualquiera que se dedique a este sufrido oficio de contar historias con palabras ha escuchado, es algo muy curioso. Al principio hace gracia y cierta ilusión, más que nada, porque ves que la gente te identifica como escritor y eso es mucho. Luego, poco a poco, se va tornando algo oscura y, de algún modo, deseamos que el curioso de turno nos pregunte por la familia, los gatos o cualquier otra cosa.

¿Por qué?

Porque los escritores, los del montón o, dicho de otra forma, los que no somos bestsellers, ni salimos por la tele, ni nadie se molesta en llevar nuestras obras al cine, no tenemos una bola mágica, ni los hados nos hablan, ni el poder de la Fuerza nos hace ver el futuro. Dicho de otra forma, no tenemos ni idea de si ese proyecto en el que nos dejamos vida, corazón y pestañas e innumerables tazas de café, va a ver la luz en forma de libro alguna vez. Es más, y esto es algo que no todos entienden a juzgar por las miradas del respetable, a veces escribimos sabiendo que, casi con toda seguridad, la cosa no va a pasar de ahí. Pero, oiga, el vicio es el vicio y alguno hay que tener.

Cuando me preguntan  «Oye, ¿y cuándo publicas otro libro?» mi respuesta suele dejar con un palmo de narices al otro. Y es que, cuando este oye «no tengo ni idea», algo se descuadra, se rompe en su estructura cerebral. ¿Por qué? 

Porque el personal cree, con todas las de la ley, que esto es como cuando estás en un equipo de fútbol local y, con toda seguridad, vas a jugar los domingos. Vamos, que como has publicado uno, el resto llega como churros.

Pues no, amigos. Ni de broma. 

Publicar un libro no es garantía NINGUNA de que vayas a publicar otro. Ojo, que estoy hablando desde el punto de vista del escritor de a pie, ese cuya obra no es el libro de moda de turno. Es más, publicar doce libros no es garantía ninguna de que vaya a haber un número trece. Si esto fuera así, el escritor (repito, el normalito) viviría en un lugar paradisíaco de constante felicidad. Y todos los que damos trabajo a la pluma y al papel sabemos que no es así.

Lo curioso es el efecto que todo esto produce en nosotros, los escritores, un efecto que, en realidad, no sabemos explicar. Porque aunque no sepamos qué nos puede deparar el futuro, aunque revisemos doscientas veces al día el correo a ver si la editorial ha contestado, aunque miremos de reojo al montón de negativas que se van acumulando en alguna parte la bandeja de entrada, hay una fuerza misteriosa (llámalo karma, llámalo energía o llámalo Dios, que dijo aquel) que nos impulsa a sentarnos delante del folio en blanco, sea el de toda la vida o el de la pantalla del ordenador, y nos dejemos la vida inventando historias que no existen salvo en la punta de nuestro bolígrafo.

Así que, por todos ellos y por mí el primero, levanto mi taza de café. 

Porque no sé cuándo publicaré el próximo libro. 

Ni siquiera sé si publicaré el siguiente.

Pero mañana volveré a sentarme con el boli en la mano.

Porque el vicio es el vicio.

Y, como dijo aquel, que la fiesta no pare.







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