¡Muy buenos días a todos!
El otro día os presenté a mi amigo Ulises de Ítaca (que, por cierto, espero que haya llegado a su casa de una vez)
Pues bien, hoy os traigo una obra basada en sus aventuras: LA ODISEA.
¿Has oído hablar de El caballo de Troya? Pues bien, fue obra de Ulises, rey de Ítaca, y que era un tipo muy listo que tenía muchas y muy buenas ideas. Ahora imagina esto: después de destruir Troya, Ulises y su tripulación deben regresar a Ítaca su casa. Pero algo fue muy mal o su GPS falló porque, en el viaje de regreso, van a enfrentarse con un montón de peligros y vivir increíbles aventuras. ¿Te digo unas cuantas? Pues un gigante con un solo ojo que se los quiere comer (este es uno de mis episodios favoritos), una reina bruja que convierte a los hombres en cerdos (sí, has leído bien) o monstruos marinos impresionantes. Añádele un viajecito a los infiernos y una competición con arco incluida. ¿Hay más? Toma, claro, pero te dejo que lo descubras tú mismo.
| Polifemo: gigante, comilón y borrachín. |
¿Y quién tuvo una imaginación tan portentosa para escribir esto? Pues un señor llamado Homero (sí, como Homer, el de los Simpsons) que nació en Grecia hace un porrón de años, más o menos en el siglo VIII a. C. ¿Y cómo es que, si escribió hace tanto tiempo esta historia, seguimos hablando de La Odisea? Porque es una obra maestra y estas nunca pasan de moda.
Por cierto, lo mismo que hoy día se hace en el cine Iron Man 1, Iron Man 2 o Iron Man 3, la gran obra de Homero tiene dos partes: La Iliada y La Odisea. Ambas, maravillosas.
Y ahora voy a contarte un secreto: La Odisea es una obra tan estupenda que, depende de la edad que tengas, la puedes leer de varias formas. Por eso, hay ediciones para los adultos y para los niños, como esta que os dejo:
Como podéis ver, está escrito por Rosa Navarro Durán e ilustrado por Francesc Rovira.
Y, de paso, deciros que esta historia se ha llevado muuuuuuuchas veces al cine. Mi versión favorita es la que protagonizó un señor llamado Kirk Douglas allá por 1954. Pregunta a tu padres o abuelos; verás cómo le conocen.
| El momento del arco... |
¿A qué estás esperando? ¡Sube al barco de Ulises y vive la aventura! Luego, si quieres me cuentas...
¡Felices lecturas!


